|
El saludable hábito
de acercarme a una sala de cine lo tengo un poco en stand by
por otros menesteres de la vida (por ello la sequía de
críticas en esta web), pero cuando uno tiene especial interés
por un título, mueve cielo y tierra para poder ir. Y es que
aunque no soy muy de blockbusters,
la primera entrega de "Iron Man" me gustó bastante, así
que a riesgo de que esta segunda me decepcionara - cosa harto
probable en lo que a segundas partes se refiere- hice mutis por le
foro y me fui al cine con unos amigos, como antaño.
La primera parte, como ya he dicho, me gustó, porque aunque se
tratara de una peli de súper héroes a años luz
del renacimiento "nolinista" del Hombre Murciélago,
conseguía ensamblar a la perfección una historia
solida, con unos personajes creíbles y las dosis justas de
acción bien filmadas, sin ese estilo que ha puesto tan de moda
Bruckheimer donde en vez de palomitas necesitamos un paquete de
biodraminas.
Esta segunda parte no ha
llegado a decepcionarme tanto como presumía. Obviamente ha
perdido frescura y novedad, ya que como segunda entrega que es, nos
presentaron al personaje y a quien lo secundan y esta vez ya ha ido
más al grano en lo que a la trama se trata.
Es
precisamente por esto por lo que ha pecado de familiaridad- si es que
de esto se puede pecar-. En "Iron Man" ya veíamos como un Tony
Stark narcisista se veía empujado a convertirse en un súper
héroe a la fuerza, primero por escapar de aquella cavernosa
prisión, y segundo por enmendar el daño producido por
sus propios productos, eso sí, al sufrirlos en sus propias
carnes.
Esta vez Stark ha duplicado ese narcisismo rallando lo
patológico, que sumado a su precario estado de salud lo lleva
a una caída a los abismos trayéndonos a la memoria en
algunos momentos el vergonzoso comportamiento de un Spiderman
invadido por Venom, sin llegar a esas cotas de patetismo ni vergüenza
ajena (siempre perderá Maguire comparado con Downey). Llevando
consigo a que Robert sobre actúe en alguna ocasión.
Los
secundarios hay que decir que están a la altura del personaje,
y si Gwyneth Paltrow ya se tomó en serio su interpretación
en la primera entrega, aquí no hace menos, aunque sus escenas
son todas iguales. Scarlett Johansson es demasiado aséptica y
fría en su papel, dándolo todo sólo cuando lleva
el traje de cuero ajustado, y no precisamente por su
interpretación...
Don
Cheadle sustituye en esta ocasión a Terrence Howard en el
papel de amigo de Tony, y no se puede decir que con el cambio hayamos
salido ganando, tampoco perdiendo, pero quizás, al tener su
personaje más importancia en esta secuela, hubiera venido
mejor el sentido del humor de Howard, resultando Cheadle demasiado
serio.
El
resucitado Mickey Rourke vuelve a representar bastante bien el papel
de "bestia parda", con la novedad de que su personaje tiene
cerebro, cosa que nos creemos menos. No es un villano que vaya a
pasar a los anales de la historia, cosa que no ayuda el hecho de la
batalla final que nos sabe a poco, pero no seguiré al no ser
partidario de los tan de moda "spoilers". Creo que Rourke no le
ha sacado todo el provecho que le podría haber sacado a este
malo malísimo, dejándolo un pco descafeinado.
El
director de ambas entregas, Jon Favreau (aquel novio millonario de
Mónica en "Friends"), se reserva de nuevo el papelito de
chófer de nuestro héroe. Ha realizado un trabajo muy
similar al de "Ironman", pero ha perdido bastante fuelle entre
una y otra, ha destacar que lo mejor de esta segunda entrega es la
pelea entre Ironman y su amigo, de ahora en adelante "Máquina
de guerra" que también dará que hablar en siguientes
entregas del Hombre de Hierro.
El
ritmo de la cinta fluctúa demasiado, y para tratarse de una
película de acción, lo que esperas es mucha mientras
engulles puñados de palomitas, pero son escasas estas
secuencias, haciendo que ya el alargado metraje se nos haga más
pesado en algunos pasajes cargados de charla trivial que ralentizan
la trama en vez de hacerla avanzar, por lo que consigue que miremos
el reloj en más de una ocasión, primer pecado capital
que no debe cometer una cinta de este género. Pero que a pesar
de ser inferior a su antecesora, resulta más entretenida que
la mayoría de las que comparten con ella las carteleras.
Si
en la primera entrega la aparición de Samuel L. Jackson
encarnando a Nick Furia no pasaba de lo anecdótico, aquí
se le da mayor protagonismo, seguramente se deba a la inminente
película sobre el personaje que podremos ver en un futuro
próximo . Así como "Los vengadores" título
donde aparecerán todos estos súper héroes que el
bueno de Nick va reclutando paseándose por cada una de sus
pelis, y es que Samuel ha firmado para aparecer en nueve películas
luciendo palmito como rerclutador. A la vez que estas adaptaciones
sirven para ir lanzando guiños al espectador, como puede ser
el destrozado escudo del Capitán América que utiliza
Stark como calzo, o la secuencia final después de los títulos
de créditos que se perderán los más impacientes
por abandonar la sala.
Sólo los usuarios registrados pueden añadir comentarios. Por favor, loguéate o regístrate. Powered by AkoComment!
|