"Gomorra" es un libro del
escritor napolitano Roberto Saviano sobre la "Camorra", la
mafia napolitana de la Campania (Italia).
En este libro
Saviano nos habla del sistema de la Camorra; de como funciona; de sus
reglas; de sus relaciones con la política; de sus negocios en
el campo edilicio y comercial; de las mujeres de los "boss";
de la historia del barrio "Secondigliano" -zona natal del
autor- y de todo lo que pertenece a este estamento ilegal. Por toda
la información revelada en el libro, Roberto lleva desde su
publicación protegido, pues está amenazado de muerte
por la organización debido a lo vertido en la novela.
Al abrir el libro, ya
vemos desde la primera página cual es la profesión del
autor, por la correcta narrativa y descripción de los hechos.
Obviamente el original está escrito en italiano, pero se ha
llevado a cabo un gran trabajo en su traducción.
El que más y el
que menos conoce la aportación de Guillermo Del Toro al
séptimo arte, y aunque puede gustar más o menos, hay
que admitir que a nadie deja indiferente. Como es sabido, es el autor
del guión de la mayoría de las películas que
dirige, pero lo que no conocíamos tanto es su faceta como
novelista.
Junto a Chuck Hogan ha
editado su primera novela, y el que siga su filmografía puede
imaginarse a qué género se ha dirigido al escribir su
primer libro, el terror.
Del Toro se caracteriza
por su gusto por la oscuridad existente en los cuentos de hadas,
donde viven monstruos y seres macabros no orgullosos de su propia
naturaleza. Y en su primera novela, obviamente plasma su estilo,
conjugando el mito del vampiro con la vulnerabilidad del ser humano y
su entorno.
"Nocturna" es la
primera novela de "La trilogía de la Oscuridad" donde el
vampirismo se propaga en forma de plaga, convirtiendo en bebedores de
sangre a la humanidad por culpa de un virus parasitario. A algunos
nos puede parecer perfectamente el prólogo a esa maravillosa
novela que es "Soy Leyenda".
Una de las muchas cosas
buenas que tienen las vacaciones es que me da tiempo a hacer lo que
más me gusta en este mundo. Eso que sólo puedo realizar
esporádicamente a lo largo del año, o que intento antes
de dormir pero que al final, al estar demasiado cansado, desisto al
poco tiempo de haber empezado. Y es que sí, es una maravilla
tumbarte en la arena de la playa, o el césped de la piscina,
abrir un buen libro y leer. En este mes me he desquitado bastante, y
he devorado títulos que hacia bastante quería degustar.
Una de esas obras ha sido
"Guerra Mundial Z", de Max Brooks -hijo del célebre Mel-
inspirado por obras anteriores como "Soy leyenda" o " La noche
de los muertos vivientes" nos narra, a través de entrevistas
a personajes cruciales, como el mundo se enfrentó a la plaga
de muertos vivientes que invadió al mundo. Mediante los
testimonios de los entrevistados vamos descubriendo como se
desarrolló esta encarnizada lucha en la que el ser humano
estuvo a punto de extinguirse de la faz de la Tierra. Tildada por
muchos como una novela demasiado realista, a través de esos
testimonios, nos va relatando cronológicamente como los hechos
se van desarrollando desde el paciente cero hasta el final de la
contienda más de diez años después.
Hace algún tiempo descubrí a Tim Powers,
autor especializado en literatura fantástica y de ciencia ficción. Este
escritor -cuyo mentor era el mismísimo Philip K. Dick- es muy
particular, ya que mezcla sus relatos con hechos y personajes reales.
Hechos acaecidos a lo largo de la historia envueltos en un halo de
misterio a los que no se les encuentra explicación plausible por parte
de los más escépticos, y Tim les arroja luz a su manera, por medio de
la fantasía.
La obra con la cual ganó prestigio(y mi favorita) fue “Las puertas de Anubis” pero la que quiero reseñar es “En costas extrañas”, escrita en 1987.
Esta novela, de la que se comenta es la base para el guión de la cuarta entrega de “Piratas del Caribe”, nos
narra las aventuras de John "Jack Shandy" Chandagnac, quien viaja al
nuevo continente después de la muerte de su padre, un titiritero, para
hablar con su tío, quien aparentemente se ha hecho con la herencia de
la familia. En el camino conoce a una joven llamada Beth Hurwood y su
padre, un profesor de Oxford . Su barco es abordado por piratas y con
la ayuda del profesor y su asistente el capitán es asesinado y
Chandagnac es forzado a unirse a la tripulación pirata. A medida que
avanza la trama, el lector descubre las siniestras intenciones del
profesor, que implican a su mujer muerta, a su joven hija y al pirata
más famoso de todos los tiempos, Barbanegra . Chandagnac, ahora pirata
y conocido como "Jack Shandy", debe parar el malévolo plan y salvar a
la bella Beth Hurwood.
A menudo suelo ir a una de las escasas librerías que hay en mi ciudad- sigue siendo un negocio poco rentable- y perderme por sus estanterías sin buscar nada en concreto. Me gusta dejarme llevar, y confieso que suelo cometer el error de juzgar al libro por su portada (así después me he llevado cada bodrio a casa...), al menos de aquellos que me llamen la atención. Y aunque siempre hago caso a las recomendaciones de los conocidos, a lo que a literatura se refiere, también me gusta descubrir pequeños tesoros por mí mismo.
Esta última vez me llevé una sorpresa muy agradable. En una estantería desordenada hallé una novela por la que me he interesado en repetidas ocasiones durante muchos años, pero no sé por qué nunca me dio por buscar a fondo. Se trata de "First blood", de David Morrell.
Los más espabilados ya habrán caído en la cuenta de que se trata de la novela original en la que se basa una de las mejores películas de los ochenta, protagonizada por el cachas, en auge por aquel entonces, Sylvester Stallone: "Acorralado".
A los que, como yo, comenten el error de juzgar el libro por su portada, les diré que si tienen prejuicios ante este actor, deben saber que es un tipo luchador que ha escrito grandes guiones. Principalmente el del perfecto antihéroe perdedor que era aquel boxeador apodado "Rocky". Cuyo guión se estudia en las más prestigiosas escuelas de cine por cumplir el paradigma a la perfección. Además, siempre lo he preferido ante la eterna lucha Stallone- Schwarzenegger, al menos Sly no firma sentencias de muerte entre puro y puro. Pero me estoy desviando del tema, y si David Morrell estuviese aquí diría "aquí estamos para hablar de mi libro".