Hace ya bastantes años que las empresas de animación dedicadas a crear productos para niños (porque no olvidemos que por suerte, hay vida más allá de la nueva factoría Disney y sus sub-productos para pre-adolescentes mediatizados, con resultados a lo Hannah Montana o Jonas Brothers) se dieron cuenta del filón que era enfocar las películas a un humor más "adulto", sin llegar claro al caso de extremos como "South Park", por ejemplo.
Sabían que ya que los padres acudían en las tardes calurosas de veranos como este para tener a sus criaturas distraídas durante un par de horas frente a una pantalla gigante, viendo las andanzas de un grupo de animales pre-históricos siempre al filo de la supervivencia, lo mejor era que esos padres pudieran reírse a gusto con los chistes que sus hijos no llegaban a entender, y que también pudiesen ir adultos sin necesidad de pagar entrada con la excusa de llevar al sobrino a hincharse de palomitas y dulces. La Fox, a través de Blue Sky, supo aplicar esta fórmula con la - hasta el momento, que no se descarta que se amplíe - trilogía de "Ice Age", como también en su día lo hiciera Dreamworks con la saga "Shrek".
Ya lo hemos dicho muchas veces "Hollywood tiene crisis de ideas". Cada
vez son más las adaptaciones, ya sean de libros, cómics o videojuegos, por no
seguir hablando de secuelas y remakes. Es cierto que desde los principios del cine
siempre ha existido esto, tal vez la gran diferencia, con los tiempos actuales,
es que ahora más de un remake es innecesario y alguna adaptación es llevada al
cine de tal forma que en el camino de su transformación se pierde la esencia.
Aprovechando el estreno de "La última
casa a la izquierda" en nuestras carteleras, repasaremos otro remake de Wes
Craven.
"Las colinas tienen ojos", remake del mismo titulo del año 77, y que ya
hoy en día se ha convertido en todo un clásico del cine de terror. Nunca he
sido un seguidor del cine de Wes Craven, aunque admito que se especializó en el
género ("Shocker" por ejemplo es genial) y que ha ido evolucionando con él (si
Carpenter hubiese hecho lo mismo... hoy día la estaría liando).
Wes siempre ha querido hacer
otro tipo de pelis, pero los proyectos que le ofrecen son siempre de la misma
temática. Reconozco que siempre he querido ver una serie de pelis de este
autor, "La ultima casa a la izquierda", "La serpiente y el arco iris" y "Las
colinas tienen ojos", por desgracia no he visto esta última, así que no puedo
comparar. Es más, no podría decir si ideas de esta peli son originales o ya
salían en la versión del 77. Pero bueno, una cosa no quita la otra, y me
centrare en la peli en sí.
Perdón,
¿alguien dijo miedo? Sí, puede que el miedo de ver que llega a nuestras
pantallas un nuevo remake palomitero. Otra película que se convierte en una
razón para aguardarse en un cine con aire acondicionado estas tardes de verano
antes de insolarse, más que para disfrutar de una buena película. Y como no era
para menos, uno de los artífices del proyecto es ese gran conocido, Wes Craven
(con letras de neón en todos sus productos), que limpia el polvo y la pelusa a
su primer film de terror para que las nuevas generaciones (que parecían no
tener bastante con televisiones y videojuegos) deleiten esta película
"visceralmente" violenta.
Pero
vayamos por partes, porque "La última casa a la izquierda" (esta vez de la mano
del recién llegado Dennis Iliadis, "Hardcore") es un remake de la versión que
allá por el año ´72 intentaba romper normas y dar un nuevo giro al género de
terror y suspense. Y aquí, señores y señoras, llega el error de todas estas
precuelas, secuelas, remakes, etc.: en su momento, interesaban y no dudo de que
muchas de ellas hicieran a alguno plantearse lo de meterse en un bosque o
dormir tranquilamente, pero ahora, está todo visto, y más cuando la
originalidad brilla por su ausencia.
Dirigida por Paul Thomas Anderson es una película
atrevida y que juega con el riesgo, algo no muy común en el cine
estadounidense, pero que cuando se hace suele tener resultados memorables.
Es una superproducción poblada de actores de gran calibre,
siendo el papel principal para Mark Wahlberg, que interpreta a un adolescente
del Sur de California bastante bien dotado, y no me refiero a su coeficiente
intelectual. Que alcanza el estrellato en la industria del porno, con el nombre
de Dirk Diggler.
El director sabe crear una
historia social y coral, donde el hecho de hacer cine porno nos sirve de pasaje
para observar las relaciones entre los integrantes habituales del equipo de
rodaje.
La época donde se desarrolla la
trama está magníficamente recreada, sumergiéndonos en las calles de California
de finales de los setenta y principios de los ochenta, donde los pantalones
acampanados marcaban un estilo, el diseño de vestuario está muy conseguido.
"Dogma", película con la
cual Smith llegaba a lo más alto, ya que después de este film, la calidad y su
humor característico han ido a menos. Podríamos hablar de "Dogma" largo y tendido, una de mis favoritas dentro
de su filmografía, junto a otro clásico que es "Clerks". Pero como aquí estamos
para hablar de música, dejaremos de lado la película en sí. Con "Dogma", Smith
manejó un mayor presupuesto, de ahí su gran reparto, aunque es cierto que parte
de él son coleguillas de infancia de Smith. Pero un detalle que hace afirmar lo
del presupuesto, se ve en el creador de su banda sonora. En sus anteriores
películas, éste había colaborado con algún que otro compositor poco conocido,
de hecho en "Clerks" ni siquiera tenía compositor, solo un puñado de canciones
para arropar a la historia.
Ummm el veranito, ya lo tenemos a la vuelta de la esquina
(aunque mirando el termómetro diríamos que ya es verano), el calor, la playa,
vacaciones, el que puede se pega una escapada... ainsss qué buena estación. El
cine lo sabe y ha sacado provecho de ello, ya sea para dar terror, acción,
drama o comedia. Para mí hay una película que me marcó, y raro es el verano que
no la veo, la película en cuestión es "Tiburón". Spielberg marcó un estilo de
hacer cine, y abrió una nueva visión a la forma de contar historias.
Normalmente recuerdo "Tiburón" cuando estoy en la playa, supongo que a más de
uno le habrá dado un poco de miedo alguna vez un chapuzón en la playita a raíz
de su visionado. Pero hoy no voy hablar de "Tiburón", hoy toca otra peli que sin dar miedo, transmite esa sensación,
una película que hace un par de años dejó marca en la cartelera y que hoy en
día poca gente recuerda, pero aquí estoy yo, para refrescaros la memoria y para
recomendaros un producto la "mar" de entretenido. La película en cuestión es "A
la deriva".
"Open Water" resulto ser
un slepper en 2003, los buenos
resultados en taquilla auguraron una secuela. Esta continuación se tituló "A la
deriva", superando con creces la historia, la acción, la emoción que su
antecesora, siendo un producto muy notable, demostrando que con cuatro duros se
puede hacer un film entretenido, sin muchas pretensiones y que sabe agobiar al
espectador junto con los protagonistas de la historia. La historia de "Open
water" se puede resumir:
¿Coraline?
¿La nueva película de animación del director de "Pesadilla antes de Navidad"?
¿Pero Tim Burton ha hecho una nueva película? Pues no, señores y señoras,
aunque muchos de ustedes piensen que Tim Burton ha hecho una nueva película o
ha dirigido "Pesadilla antes de Navidad", ni lo uno ni lo otro: ambas películas
han sido dirigidas por Henry Selick, ese pobre hombre que quedó relegado a un
segundo plano cuando Disney decidió darle más bombo y platillo al nombre de
Burton en el merchandaising del eterno Jack Skellington. Y fue una pena lo que
se perdió, porque este virtuoso de la animación le andaba a la zaga al señor
Burton.
Aún siendo
fan de Tim (y eso no lo niego ni lo oculto) y reconociendo que el guión y todo
el diseño de producción fue de su autoría, Selick no mereció quedar relegado al
olvido más allá de esa película de cuyo nombre prefiero no acordarme, algo así
como "James y el Melocotón Gigante": una pobre muestra de lo que este director
era capaz de hacer con más medios y sin seguir a la sombra del gran Burton.
Pero parece que por fin, después de tantos años, ha decidido mostrar su propio
mundo interior a la vieja usanza, con dieciocho meses de rodaje en stop-motion
y una preproducción de dos años, para dar a luz a esta maravilla "Los Mundos de
Coraline" (adaptación de la novela infantil de Neil Gaiman).
Coraline es una niña que descubre una puerta secreta en su nueva casa, a
través de la cual viaja cada noche a una realidad alternativa donde sus padres
y el mundo que la rodea, es mucho más divertido y espectacular. Pero pronto se
dará cuenta de que para disfrutar de todo eso, a cambio tendrá que pagar un
alto precio.
" Quizás la película más negra de todo el cine negro", esta
frase la pronunció un crítico hace mucho tiempo y sinceramente creo que no le
falta ni un ápice de razón.
Dirigida por el
maestro Wilder y adaptada de una novela del autor especializado en este tipo de
relatos, James M. Cain , es la historia básica y típica tan de moda en aquella
época. Mujer desesperada y sin ningún escrúpulo, hombre codicioso que entra en
el juego de ésta a la primera de cambio, mucho dinero de por medio, asesinato,
traición, sexualidad de fondo y siempre
patente.
La historia se centra en Walter Neff, vendedor de seguros y
Phyliis Dietrichson de profesión "ama de casa", lo digo por que es en el único
lugar donde parece realizar tareas o
unas labores interesantes. Cuando Walter visita a Phyllis para ver a su marido
a cuenta de una renovación de una póliza referente a un coche, ésta aprovecha
la ocasión para investigar de qué madera está hecho el hombre, insinuándosele
para convencerle así de un posible "trabajo"; "jubilar" a su esposo entre los
dos para cobrar un importante seguro contra una muerte por accidente que se
haría a su marido sin que éste se enterase.
Después de pensárselo, él accede al finalizar una "entrevista" con
Phyllis en su piso. Convencen al inocente y llevan a cabo sus planes. Al tiempo
entra en escena el sagaz jefe de Neff, Barton Keyes (interpretado
magníficamente por Edward G Robinson) que no cree que los sucesos hayan
ocurrido de la forma en que se presentan.